Cuando esto ocurre, la Fiscalía remite un testimonio a la Delegación para la Igualdad y el Bienestar Social para que analice si es procedente alguna medida de protección, y en los supuestos graves -sobre todo, cuando se trata de violencia escolar- se realiza una somera investigación, pues "la comisión de un delito grave o la reiteración de delitos menos graves puede ser indicativo de que el menor se encuentra en situación de riesgo personal o social", explicó ayer la fiscal coordinadora de la Sección de Menores de Córdoba, Carmen Rubio.
Como en años anteriores, la Fiscalía insistió en que se realicen las modificaciones legales necesarias para poder intervenir "excepcionalmente" con menores en el tramo de 12 a 14 años cuando "cometan delitos graves". Aunque Rubio no vio oportunas las medidas de internamiento, sí consideró adecuadas las penas de libertad vigilada, pues "a través de un seguimiento estrecho se puede conseguir que el menor no vuelva a delinquir".
En 2010 se produjo una leve caída de la delincuencia cometida por menores. En concreto, el número de diligencias preliminares cayó un 5% -al pasar de 2.933 a 2.758-, mientras que los expedientes de reforma (equivalentes a las sentencias en la jurisdicción ordinaria) bajaron un 11,6%. Hubo 723 resoluciones. Como en años anteriores, los delitos más frecuentes fueron contra las personas -274 expedientes- y contra el patrimonio -285-. Los primeros se refieren en su mayor parte a lesiones en peleas. Dentro de los segundos, el mayor número corresponde a delitos o faltas de hurto, seguidos de los robos con fuerza o violencia. Y los delitos contra la libertad sexual dieron lugar a nueve juicios -idéntica cifra que en 2009-.
Internet y las nuevas tecnologías están cada vez más presentes en la vida de los adolescentes, y esto tiene su correlación en que aumentaron los delitos y las faltas cometidas a través de las nuevas tecnologías. En total, se tramitaron 13 expedientes. La fiscal llamó la atención por la presencia de menores de 14 años en la red social Tuenti, aun estando ello vedado y pese a las advertencias a los padres. "Hay una aceptación generalizada en que no hay peligro ni inconveniente", dijo Rubio. La experiencia demuestra lo contrario y el año pasado la Fiscalía, incluso, tramitó un procedimiento por grooming -acoso sexual a través de medios tecnológicos- en el que las víctimas fueron dos niñas de 10 años. El acosador resultó ser luego un adulto que se hacía pasar por adolescente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario